La carrera de Neil Gaiman, el autor de The Sandman, habla por sí sola. Todas sus historias comparten el mismo rasgo: esa oscuridad envuelta por la magia y la belleza de los cuentos de hadas. La fantasía de este autor británico no es algo que estemos acostumbrados a ver dentro del género. Sus obras beben de las mitologías de diferentes culturas y se rodean de un aura mística que determina una ambientación en la que es muy fácil sumergirse y muy doloroso escapar, porque los mundos que crea tienen alma.

AmericanGodsIlustrada.jpg

American Gods, ganadora de 5 premios (Nébula, Hugo y Locus entre ellos), merece que se le dé una oportunidad, independientemente de ser o no un lector asiduo del género fantástico. Es una obra simbólica, especial y única. Un viaje a través de Estados Unidos, de la nueva y la vieja era, de la mitología y el sueño.

Los tiempos cambian y los dioses, con ellos, y cuando Sombra comienza a trabajar para el Señor Wednesday después de salir de prisión, se ve envuelto en una guerra cuyas dimensiones escapan a su conocimiento.

Esta podría ser una breve sinopsis de la novela, pero resulta engañosa. El viaje que Sombra emprende junto al Señor Wednesday no contiene grandes dosis de fantasía. Hay un aura mágica envolviendo las páginas constantemente gracias a los personajes con los que Sombra interactúa, pero la mayoría de las veces la ambientación es mundana. O al menos lo parece, porque Neil Gaiman enmascara toda esas leyendas y mitologías en los nodos urbanos y rurales de Norteamérica.

Durante los viajes que Sombra realiza a las órdenes del Señor Wednesday, American Gods retrata la sociedad estadounidense. Vivimos en un mundo donde los nuevos cultos fijan sus focos en el deporte y la telivisión, y donde la tecnología se propaga por nuestras vidas a medida que la nueva era de la información nos engulle. Los nuevos dioses al final se miran con una sola cara, porque todos pertenecen a una misma mitología: el consumismo.

AmericanGodsSerie.jpg

Los antiguos dioses, herederos de colonos y pioneros de religiones, vagan por Norteamérica desde los días en que sus oradores pisaron sus tierras. Y Neil Gaiman es consciente de eso en su novela y lo utiliza para dar sentido a todas las mitologías que componen los cultos que una vez se rindieron en el norte del continente americano. La simbología y el trasfondo de la novela se encargan de reflejar las costumbres, el olvido y el paso del tiempo.

Y sí, Neil Gaiman logra plasmar todo en su novela. Es una historia confusa y singular en muchas ocasiones y debe leerse con calma y tiempo, pero la aventura de Sombra te sumerge en un viaje mágico a través de los Estados Unidos de América y eso, sumado al deseo de explorar los misterios que arrastra el Señor Wednesday, te empuja a seguir leyendo, a seguir descubriendo.

Pero la magia que rodea a American Gods se pierde en su adaptación a la pequeña pantalla. Mientras que el libro es sutil y comedido, la serie es grotesca y desproporcionadamente sangrienta. Escenas concebidas para el deleite e impacto visual del espectador. Un despliegue técnico de imágenes nunca antes visto en televisión, como asegura el propio Bryan Fuller (creador de la serie de Hannibal), creador de la serie junto a Michael Green.

LauraMoon.jpeg

Y esta es la magia de la reencarnación de American Gods, confeccionada a base de color, fotografía, carisma y diálogo para dar como resultado un complemento de visionado obligatorio para los admiradores de la obra original. Pierde la magia de los antiguos dioses, sí, pero para impregnarse de la de los nuevos.

La serie se despega de la trama de la novela a medida que avanzan los episodios para perfilar nuevos personajes o alargar la presencia de otros ya conocidos. Al viaje de Sombra se le suman los arcos de Sweeney (el leprechaun interpretado por Pablo Schreiber) y Laura Moon (Emily Browning), que forman una de las mejores parejas de las series de los últimos años.

Y aquí llega otro de los puntos más importanes. La caracterización de los personajes y su magistral puesta en pantalla. No solo los dos anteriores, sino el propio Señor Wednesday (Señor Miércoles en la serie, interpretado por Ian McShane), Mr. Nancy (personaje relacionado con la otra novela que Neil Gaiman ha ambientado en este universo, Los hijos de Anansi y encarnado por Orlando Jones) y Czernobog (Peter Stormare), el dios eslavo que desnucaba reses con un martillo.

Así que, sí, la serie no comparte la misma esencia que el libro, pero tiene un aura propia que la hace digna de una buena y difícil adaptación. Vamos, ¿en qué otra serie vas a ver una puesta en escena con decenas de Jesucristos en la casa de Pascua?

AmericanGodsJesus.jpg

En el prólogo de la edición del décimo aniversario de la novela, Neil Gaiman explicaba por qué había retirado una escena en la que Sombra hablaba con Jesucristo y la incluía a continuación. Ahora podemos disfrutar de unas cuantas escenas.

Conclusiones

¿Es American Gods un libro imprescindible? Sin duda, como toda la obra que he leído de Neil Gaiman hasta ahora. ¿Es la serie recomendable? Sí, sobre todo si te ha gustado la novela. Son diferentes y se complementan a la perfección, aunque es más recomendable leer primero el libro.

2 comentarios sobre “El signo de los tiempos y American Gods: ¿libro o serie?

  1. Hola un saludo. Creo que siempre había esperado una reseña del libro de Gaiman para externar mi opinión. Desde mi punto de vista no la considero una obra obligatoria y ni siquiera recomendable del género, yo creo que esta inflada y los premios que ganó despistan. En la novela nunca ocurre nada, todo el tiempo se juega con la idea de una gran batalla, que acaba en un chiste. Nos deja siempre a la espera de algo más profundo o épico. El premio a la mejor novela de terror me parece de lo más ridículo. Solo en una escena en el que el espíritu de la esposa lo salva de unos matones, que en si me parece la salida más chapucera. No pude ser que tan solo por un par de escenas un tanto predecibles y ridículas haya ganado el Bram Stoker. Y los demás premios, ¿que no había nada mejor que premiar? Desde mi punto de vista la novela es sosa y maniquea. La serie ni siquiera pretendería verla, salvo por una curiosidad extrema.

    Le gusta a 1 persona

    1. Puede que no sea una novela tan buena como para merecerse todos esos premios, pero a mí sí me gustó. Lo que sí que me ha parecido es que no tiene nada que hacer con los cómics de The Sandman, del mismo autor. Desde que los leí American Gods me parece mucho más pobre. Aun así, es una novela que me gusta y volvería a disfrutar.
      Un saludo.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s