Etiquetar La insoportable levedad del ser como clásico puede que sea un insulto para algunos literatos, pero el título quedaba más largo si lo sustituía por obra de culto. Aclarado esto, pido permiso para recomendar esta gran novela de Milan Kundera y perdón por atreverme a analizarla.

LaInsoportableLevedadDelSer

El libro se publicó en 1984, año que es imposible no relacionar con la literatura desde que George Orwell decidió titular con él su obra maestra. Décadas después, la estructura narrativa de La insoportable levedad del ser resulta aún curiosa. Divida en siete partes no ordenadas cronológicamente, la novela toma la forma de un puzle que el lector debe completar para comprender más su significado que su historia. Un puzle comlejo y filosófico que explora el amor, la vida en pareja y el sentido de la existencia.

Milan Kundera rompe a menudo la cuarta pared y se dirige al lector para tratar sin contemplaciones los temas sobre los que trata la historia. Comienza divagando sobre el eterno retorno de Nietzsche y acaba ahondando en una terrible verdad: la vida solo tiene un billete y una dirección. Hasta confiesa que los personajes son simples proyecciones de las ideas que conforman el tema principal de la obra: la levedad.

La levedad y el peso

InsoportableLevedadSerTomas

Tomás protagoniza las dos partes de la novela tituladas La levedad y el peso, y en ellas Milan Kundera reflexiona sobre ambos conceptos. El peso es el sufrimiento, pero también la intensidad, aquello que hace más real nuestra existencia.

“La carga más pesada es, por lo tanto, a la vez, la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será.”

Sin embargo, la levedad cae sobre nosotros desde el momento en que nuestras vidas no se repiten de forma cíclica a través del tiempo. Por eso, para Milan Kundera la vida acaba convirtiéndose en una especie de paradoja a la que estamos inevitablemente condenados.

“La vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.”

Solo la certeza de un bucle temporal en el que la teoría del eterno retorno se cumpla asegura el peso de nuestras acciones.

“Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad. Ese es el motivo por el cual Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada.”

El alma y el cuerpo

Teresa, la compañera sentimental de Tomás, es quien refleja la disociación del ser físico que vemos reflejado en el espejo y el alma que nunca podremos contemplar. Milan Kundera nos muestra los miedos y deseos de Teresa en dos de las siete partes de la novela, tituladas ambas El alma y el cuerpo.

“Desde que sabemos denominar todas sus partes, el cuerpo desasosiega menos al hombre. Ahora también sabemos que el alma no es más que la actividad de la materia gris del cerebro. La dualidad entre el cuerpo y el alma ha quedado velada por los términos científicos y podemos reírnos alegremente de ella como de un prejuicio pasado de moda. Pero basta que el hombre se enamore como un loco y tenga que oír al mismo tiempo el sonido de sus tripas. La unidad del cuerpo y el alma, esa ilusión lírica de la era científica, se disipa repentinamente.”

En ellas, Teresa tendrá que lidiar con las infidelidades de Tomás mientras sus peores temores cobran vida en el terrorífico mundo de los sueños, descrito con un pulso narrativo tan cruento como envidiable. La figura de su madre aún la persigue y la vergüenza y la desnudez son un grave problema para ella.

InsoportableLevedadSerTeresa.jpg

Además, aquí es donde nos encontramos algunas de las partes más bellas de la historia. Teresa aprecia los pequeños detalles y acciones que nos conducen a situaciones totalmente inesperadas, rememorando todas las casualidades que la llevaron hasta Tomás.

“Sólo la casualidad puede aparecer ante nosotros como un mensaje. Lo que ocurre
necesariamente, lo esperado, lo que se repite todos los días, es mudo. Sólo la casualidad nos habla. Tratamos de leer en ella como leen las gitanas las figuras formadas por el poso del café en el fondo de la taza.”

Palabras incomprendidas

La segunda de las siete partes en las que se divide la novela aborda las diferencias y la incomprensión en la pareja. Milan Kundera presenta así una serie de conceptos que tienen significados distintos para Sabina amante de Franz y Tomásy Franz. Cementerio, mujer, vivir en la verdad, belleza de Nueva York, música… son palabras que nos encontramos en ese pequeño diccionario de palabras incomprendidas, como Milan Kundera lo bautiza.

“TRAICIÓN: desde pequeñitos el padre y el maestro nos decían que es lo peor que puede imaginarse. ¿Pero qué es la traición? Traición significa abandonar las propias filas. Traición significa abandonar las propias filas e ir hacia lo desconocido. Sabina no conoce nada más bello que ir hacia lo desconocido.”

Estas diferencias acaban matando su relación. Los valores personales de Sabina nada tienen que ver con los de Franz, y Milan Kundera nos lo muestra a través de esta colección de conceptos y significados tan curiosos como profundos.

“VIVIR EN LA VERDAD: ésta es una fórmula que utiliza Kafka en su diario o en alguna
carta. Franz ya no recuerda dónde. Aquella fórmula le llamó la atención. ¿Qué es eso de vivir en la verdad? La definición negativa es sencilla: significa no mentir, no ocultarse, no mantener nada en secreto.”

La gran marcha

En la penúltima parte de la historia es donde conocemos el futuro de las vidas de los cuatro personajes, aunque el verdadero desenlace, el que nos permite conocer gran parte del significado de la obra, transcurre unos años antes. Por esa razón, Milan Kundera desordena cronológicamente los hechos y deja esa parte para el final de la novela: La sonrisa de Karenin.

“Las curiosas desproporciones de la mujer parecida a una jirafa y a una cigüeña seguían excitándolo cuando se acordaba de ella: la coquetería unida a la torpeza; el sincero deseo sexual complementado por una sonrisa irónica; la vulgaridad convencional de la casa y no convencionalidad de su propietaria. ¿Cómo será cuando hagan el amor? Trataba de imaginárselo, pero no era fácil. Se pasó varios días sin pensar en otra cosa.”

La sonrisa de Karenin

InsoportableLevedadSerKarenin.jpg

El mayor nexo entre Tomás y Teresa es Karenin, su perro. En esta parte nos acercamos al ocaso de la relación y es donde realmente comprendemos a ambos personajes. Todo lo que ha vivido, todo lo que han hecho, todo lo que los han conducido hasta allí. Tomás pierde su profesión como médico y Teresa no alcanza esa clase distinguida que tanto ansiaba, pero… ¿es ahora cuando están más completos?

“Esa tristeza significaba: hemos llegado a la última estación. Esa felicidad significaba: estamos juntos. La tristeza era la forma y la felicidad, el contenido. La felicidad llenaba el espacio de la tristeza.”

Una bella historia de amor

Igual que Sabina y Franz, Teresa y Tomás tampoco comparten los mismos valores y sus pequeños diccionarios de palabras incomprendidas jamás serían iguales. Al fin y al cabo, eso es La insoportable levedad del ser: una historia de amor con personajes infelices que se someten al peso de su existencia.

“No hay nada más pesado que la compasión. Ni siquiera el propio dolor es tan pesado como el dolor sentido con alguien, por alguien, para alguien, multiplicado por la imaginación, prolongado en mil ecos.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.